Canción del lunes: Pete Seeger.

De la historia, las versiones y los significados. Un homenaje (agridulce) a Pete Seeger.

Anoche Pete Seeger cumplió 90 años. Lo celebró con un concierto en el Madison Square Garden, acompañado por Billy Bragg, Bruce Springsteen y muchos otros.

Mi padre, hace muchos años, me contó que la famosísima “Wimoweh” había sido escrita por Seeger, y que solía cantarse en los mítines del partido comunista estadounidense.

En este clip se puede ver y escuchar a Seeger cantando el final de “Wimoweh”.

Mientras el presentador le entrevista, Seeger rasguea los primeros acordes de una canción. El presentador le pregunta: “Are you going to play THAT song?” Hablan sobre qué significan sus canciones. Seeger explica que  no tienen un significado fijo. Aquel tema que estaba rasgueando es la antimilitarista “Waist in the Big Muddy”, que la CBS cortaría de la emisión (acababa de empezar la guerra de Vietnam).  Finalmente, después de un corte, Seeger canta “Where Have All the Flowers Gone?”.

Pero la canción de hoy es “Wimoweh”.

En realidad la música de “Wimoweh”, claro, no había sido escrita por Seeger. Originalmente era una canción africana, de título “Mbube”. Un artículo de la Rolling Stone cuenta la fascinante historia de las versiones de la canción, desde Sudáfrica hasta su explotación por la Disney.

Esta era “Mbube”, de Solomon Linda and The Evening:

Mi padre se refería a la versión de los Weavers, el grupo con el que Seeger triunfó  en los años cuarenta y cincuenta gracias a esa y a otras muchas canciones. Hasta que se negaron a declarar ante el Comité de Actividades Antiamericanas, y su carrera terminó de forma fulminante.

Después vino la que sin duda es la versión más famosa, de los Tokens, “The Lion Sleeps Tonight”:

Los Tokens añadieron además la letra, que intentaba acercarse vagamente a la letra original de Solomon Linda, en la que aparece un león dormido como reencarnación del último rey zulú que, algún día, despertará.

Orígenes, versiones e historia de la canción aparte, el caso es que, gracias a aquella primera información, una imagen me ha acompañado siempre que escucho cualquier versión de la canción, y sobre todo la de los Tokens, que es la que con más frecuencia se puede oir.  Imaginar esa escena me ayuda a construir un contexto  con el que evitar aquello en que la canción se ha convertido en manos de la Disney y su Rey León.

Es muy sencilla: probad a pensar en el sentido que “Wimoweh” podía tener para un matrimonio de militantes comunistas norteamericanos, en los años cincuenta, acosados por el mcarthysmo, al poner esa canción en su pick up, por la noche, para que sus hijos se durmiesen.

De esta manera, hasta la posterior letra de la canción de los Tokens, de repente, se puebla de otras junglas y de otros leones:

In the jungle, the mighty jungle
The lion sleeps tonight
In the jungle the quiet jungle
The lion sleeps tonight

Near the village the peaceful village
The lion sleeps tonight
Near the village the quiet village
The lion sleeps tonight

Hush my darling don’t fear my darling
The lion sleeps tonight
Hush my darling don’t fear my darling
The lion sleeps tonight

Cuando oigo esta canción en la cola de un supermercado, o en la galería de un centro comercial, siempre me divierte pensar en que todas las compras de esa gente, en ese preciso momento, tienen como fondo un mensaje de peligrosa propaganda política. Claro que, visto desde el otro lado, supongo que el resultado es más bien triste: la definitiva capitulación, o neutralización, de un significado. Lo cierto es que “Mbube/Wimoweh/The Lion Sleeps Tonight” es un ejemplo acelerado, en apenas unas décadas, de lo que la historia hace con un objeto artístico.

Aquí se puede ver un fragmento de un documental de la PBS sobre Seeger. La imagen de Seeger, en buena parte gracias a él mismo, se ha suavizado bastante hasta convertirse en la de un apacible patriarca de la música folk estadounidense, “por encima de las ideologías”.

El caso de Seeger resulta especialmente interesante para pensar en cómo actúan los mecanismos de la neutralización ideológica, y en qué consiste la materialidad de los significados, la especificidad histórica, de un objeto artístico. Aquella ligazón que exigía Brecht, en  “Las cinco dificultades para decir la verdad”, y que los idealistas borran de un plumazo denominándola “circunstancias”. En esa idealización cayó Seeger (“mis canciones pueden significar lo que cada persona quiera”), o fue obligado a caer, debido a la censura. De ahí que sus canciones tengan ese aire ambiguo y eterno, general, capaz de aplicarse a tantos contextos. El peligro de la censura no reside únicamente en las mutilaciones que opera, sino en la forzada “espiritualización”, indefinición, a la que obliga.

Esa ambigüedad, por otra parte, qué duda cabe, es la que ayuda a la posterior recuperación de ese objeto, a su constante reactualización. Hoy he querido simplemente, por puro gamberrismo, rescatar uno de los significados que “Wimoweh” tuvo. Para tratar de romper así, por un momento, la ilusión de la etérea “pluralidad de significados”. Que no es sino la imposición de un sólo sentido, pero ahora privado. Cada persona es libre para atribuir  a la canción un sentido distinto, único, intransferible. Es decir: ninguno. Hoy quería inyectar algo de materia histórica, de “sucias circunstancias”, a esta canción considerada hoy como un tema completamente “inocente”, para niños. No se trata, claro está, de ninguna “forma original” de la canción. Sino simplemente de un pequeño significado colectivo que la canción, un día, para un cierto número de personas en este país, tuvo.

En fin, son sólo unas notas, esto habría que elaborarlo mucho más.

Para terminar, otras canciones y versiones de Seeger que seguro que todos conocemos:

“Turn, Turn, Turn”: del Eclesiastés a los Byrds. En medio, Seeger.

“If I Had a Hammer”:  el martillo también se suavizó con el correr de las versiones. En todo caso, hay que reconocer que la de Trini López es adorable.

9 comentarios
  1. “..probad a pensar en el sentido que “Wimoweh” podía tener para un matrimonio de militantes comunistas norteamericanos, en los años cincuenta, acosados por el mcarthysmo, al poner esa canción en su pick up, por la noche, para que sus hijos se durmiesen.
    ..”

    Yo siempre he pensado que “El vino que tiene Asunción” es un descarnado alegato a favor de la lucha de clases y de como el pueblo llano debil y sin recursos es embrutecido alcohol mediante por los poderes fácticos opresores y la industria vinicola como máximo representante del capitalismo en alianza con el fascismo de la época.

    “ni es blanco ni es tinto”, esta frase retrata de manera magistral la lucha de las dos Españas.

    “A mi me gusta el pin, piribi, pin, pin, de la bota empinar, parara, pan, pan,”, este extracto es la Internacional en morse.

  2. Pirolo dijo:

    Páter, hace unas semanas pusieron en la tele americana un programa sobre este gran artista. Estuvo de maravilla.

  3. Joe: si te has tomado la molestia de leer el post completo antes de emitir tu sacrosanta opinión, verás que digo algo sobre la historia, la atribución de significados y otras cosas.
    Por supuesto, he hecho un desplazamiento del sentido de “Wimoweh” (que no tenía letra) hasta la letra de “The Lion Sleeps Tonight”. Pero creo que lo he explicado bien antes. Simplemente quería gamberrear un poco con una canción. Era un pequeño juego. Por joder a la Disney.

    Tu interpretación de “El vino que tiene asunción” está muy bien. El problema es que no la comparte nadie, al menos de momento. Por lo tanto, ese significado no existe. “Wimoweh”, sin letra, sí tuvo uno, y simplemente quería remarcar ese contexto en cuestión. Por joder a la Disney, de nuevo.

    Pero puedes intentar convencernos, por supuesto. Sobre todo opina, opina. Estamos en un país libre, como se suele decir.

    Y por cierto: ya que conoces a los situacionistas, ¿no recuerdas aquella práctica del “detournement”? Pues de eso se trataba, más o menos. Algo que por cierto no era original de ellos, ni falta que hace. El propio Marx (que era un cachondo) aplicó esa lógica en algunos de sus títulos. Ahí están la “Crítica de la crítica crítica” y la “Miseria de la filosofía”. (Y perdón por estas citas de autoridad, el equivalente teórico del primo de Zumosol).

    Pirolo: pues quizás es el docu que he linkeado arriba. No lo ví. Igual lo busco por internet, ya que me lo recomiendas.

  4. Pirolo dijo:

    No sé si lo tienen en internet todavía el programa que dieron por la tele sobre él, pero recuerdo que pusieron las canciones de “Turn, turn, turn”, “We shall overcome” y “Where are all the flowers gone” entre otras, pero lo pillé ya empezado (y creo que bastante avanzado, así que probablemente me perdí un buen tocho).

  5. “El problema es que no la comparte nadie, al menos de momento. Por lo tanto, ese significado no existe. ”

    Si un árbol cae en el bosque y no hay nadie, ¿hará ruido?. Sí, lo hace, las ondas sonoras existen haya público o no, y si en el bosque están haciendo picnic 4 sordos y uno que no lo es, ¿existirá ese sonido solo para uno de ellos?, o bien, ¿existe en cualquier caso?.

    Peliagudo debate.

    Tampoco sabe si el creativo de la Disney que eligió la canción era aún más gamberro que Ud y la escogió precisamente por el presunto bagaje commie de la song.

  6. Hablando algo más en serio, he de decir que la música nunca ha sido un buen transmisor ideologico.

    En un principio puede parecerlo, una cancioncilla pegadiza que tiene un significado oculto que intenta inculcarte una determinada manera de pensar; genial, todos serán como yo mientras mueven distraidamente un pie, publicidad subliminal (o no tanto) al servicio de mis ideas.

    Pero tiene efectos secundarios graves, siendo la música popular algo desenfadado por naturaleza, contagia esa ligereza y vacuidad a las ideas despojandolas de casi cualquier significado subersivo, la música tiene un efecto “descafeinador” (toma ya) sobre la política importante.

  7. Fdez en La Mancha dijo:

    Me ha gustado mucho leer todo esto. Y ver a Trini López por supuesto.
    Estupendo post. Yo si tuviera un poquín más de tiempo miraría algo más de Alan Lomax (ese hombre grabando “La Magallonera”) que debe de tener anecdotaje para parar un tren de toda su vida. Me he acordado de él : “Peter Seeger es mi protegido. Yo le di su primer banjo (…). Con el tiempo llegamos a trabajar juntos en la revitalización de la música folk americana. Le enseñé la mayor parte de sus primeras canciones”.
    Hala pues. Abrazos a los astorios desde la meseta, tierra rica en gramíneas, paraíso y vergel de alergias, ¡atchus!.

  8. Maria dijo:

    Es interesante ver como se ha despojado de la idea original de esta cancion, verdaderamente me fascino adentrarme en la historia, y antes de despedirme quisiera aclarar que la musica no solo transmite de manera excelente la ideologia politica, sino que desde siempre y desde que el hombre fue hombre fue hombre utilizo la musica para transmitir su costumbres, su historia, su religion; ahora si hablamos de ritmos pegadizos que se popularizan y se despojan de su verdadero sentido, no es por culpa de que la musica sea mal transmisor sino porque a lo largo de la historia la humanidad es cada vez mas vacua y solo mira y disfruta de los envases sin averiguar de los contenidos….

  9. Pingback: Anónimo

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