Órbita, de Miguel Serrano.

portada-orbita-mas-comprimido

Órbita se presenta el martes 14 de abril en la FNAC de Zaragoza, a las 20 h. Además del autor, participarán en la presentación el profesor de la Universidad de Zaragoza José Luis Calvo Carilla y el escritor Manuel Vilas.

“Hay quien piensa que el universo es aleatorio. Hay quien piensa que el universo es arbitrario. Hay quien piensa que el universo es caótico. Yo voy a morir, porque encontré un orden al universo, una clave, en las matrículas de los coches de mi pueblo.” (“Y así sucesivamente”)

Si el lector de estas líneas no se ha partido de risa con el comienzo de este cuento, entonces seguramente no estará interesado en saber que acaba de publicarse el volumen donde se encuentran: Órbita, de Miguel Serrano (Zaragoza, 1977). Ese lector, quizás, cree que la literatura consiste en juntar unas palabras bonitas, sentirse identificado y sobre todo sentir. Sentir mucho.

En ese caso, este libro no es para él.

Si, por el contrario, el lector es de aquellos que piensan que la risa es una forma de inteligencia, y gusta de autores como Monterroso, Aira, Bolaño, Cortázar, quizas este interesado.

Se da la circunstancia de que el autor es amigo de un servidor de ustedes. Ahora, supongo, podría hacer explotar ante vuestros ojos una poética hemorragia de coixetismo y exaltación de la amistad. Pero siento decepcionaros: no he medido la velocidad a la que Miguel Serrano abre los sobres de azúcar.  (Sí,  por el contrario, a la que bebe “floreros” de cerveza, pero ya no me acuerdo). Tampoco sé si se encuentra en posesión de “mundos propios”, ni si, en caso afirmativo, su mundo es como el mío, pues de lo que estoy seguro es de que yo carezco del mismo: básicamente nos dedicamos, con algunos impresentables más, a reírnos en/del único mundo, el de todos.

Una de las mejores definiciones “del arte” que conozco es una frase de los diarios de Erik Satie, donde, en un momento dado, pensando en una obra que está componiendo, Satie dice: “Esta payasada me consuela un poco, y servirá además como mueca de burla hacia todos los hombres malos que caminan por el mundo”. Desde que la leí, hace algunos años, decidí que ése sería uno de mis criterios de valoración inamovibles como lector. Bueno, ese criterio y el que dicte el Partido, por supuesto. Huelga decir que Órbita cumple sobradamente esos requisitos.

Y esto es mas o menos lo que puedo decir por el momento. Este breve comentario que, despues de todo, quiza sí sea una forma subrepticia de coixetismo. Aunque espero que el humor lo aligere un poco, al menos. Es lo que pasa por no tener el libro a mano, ni el tiempo para escribir algo de más interés para el lector que pase por aquí. Por esa razon, quizá sea mejor que la obra serraniana hable por sí misma. Aquí podéis encontrar un fragmento de uno de los relatos contenidos en Órbita.

2 comentarios
  1. Me ha gustado el extracto.

    Pero me ha parecido un cliche; “El niño superdotado que quiere ser como los demás”.

    No es real, los problemas que tienen los niños superdotados vienen precisamente de que ese supuesto deseo es constantemente concedido y se ven obligados a coexistir con compañeros a los que no entiende, no entiende sus mediocres necesidades y preocupaciones.

    Aunque el hilo central me parece poco currado, como he dicho antes me ha entretenido leerlo y tengo ganas de continuarlo.

  2. Bueno, la historia de la literatura es una historia de diferentes clichés.

    Esta tarde puedes ver al autor en la FNAC. Y si quieres, adquirir el libro, y continuar leyendo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: