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-Actualización-

Art�lo de Gregorio Morᮠen La Vanguardia:

Los provocadores son gente sensible
GREGORIO MOR? – 11/02/2006

No sé si somos conscientes de que estamos metidos en uno de los l� m᳠graves desde 1914, cuando un descapotable rodaba amablemente una ma񡮡 de verano sobre uno de los coquetos puentes que jalonan el Miljacka a su paso por Sarajevo . Excelsa comitiva porque se trataba del viaje de bodas morganᴩcas del Pr�ipe Francisco-Fernando, heredero del imperio Austroh?o, interrumpido porque un chaval, estudiante de no s頱u頬lamado Gavrilo Princep, le descerraj󠵮 par de tiros y lo destripo. El muchacho era un independentista serbio y los muertos principescos, un heredero y su se񯲡, Sof� duquesa Hohenburg; ambos un desastre de la postrera generaci󮠤el reino de Kakania conocido como Austrohungr� Es posible que nadie derramara una l᧲ima por la pareja baleada. Da lo mismo, meses m᳠tarde empezar� a llorar por turnos y luego a coro de millones. El incidente del puente sobre el r�y el audaz muchacho con la pistola en ristre inauguraba una 鰯ca, y al decir de muchos historiadores competentes, el siglo XX. Acababa de empezar la Primera Guerra Mundial.

Recuerdo que cuando estuve en Sarajevo, durante el per�o en que la ciudad estaba sitiada y masacrada por los serbios, descendientes de aquel independentista simpl󮠱ue fue Gavrilo Princep, el magnicida, busqu頡nsioso el Puente Latino donde empez󠬡 historia. Estᢡmos en 1992, con la ciudad rodeada de francotiradores, serbios como Gavrilo, pero con fusiles de mira telesc󰩣a que te liquidaban como quien caza gamos, y Sarajevo era entonces ciudad de mayor�musulmana y bosnia, por m᳠se񡳬 y cuando yo preguntaba por el puente que hab�dado lugar a la Primera Gran Guerra de la humanidad, mis anfitriones musulmanes no entend� nada. No hab�ni siquiera una lᰩda para conmemorarlo; la hab� retirado los bosnios porque homenajeaba a un serbio.

Fleming Rose tiene 47 a񯳠y no sufre demasiado de las meninges pese a asumir la responsabilidad del suplemento cultural del diario Jyllands Posten. Es hombre de opiniones contundentes porque su experiencia de tres a񯳠como corresponsal dan鳠en Washington le hace admirar Estados Unidos con pasi󮠦erviente, igual que su otra experiencia en la Rusia sovi鴩ca tambi鮠de corresponsal, siete a񯳬 le convence de que los islamistas son lo mismo que los bolcheviques que 鬠conoci󻠤ogmᴩcos, fanᴩcos y poseedores de la verdad manipulada.

A 鬠se debe una iniciativa singular que ser�la que iba a generar el comienzo de esta guerra que a? sabemos a d󮤥 va a llegar. En su condici󮠤e jefe de la secci󮠣ultural del diario dan鳠se encontr󠡮te un dilema que afectaba a su conciencia. Dinamarca es un pa�muy restrictivo en cuanto a la emigraci󮠭 no llegan a doscientos mil los musulmanes en su territorio-, relajadamente pietista en su evangelismo protestante que tanto impresion󠡠nuestro Unamuno que se propuso estudiar dan鳠para entender a quien 鬠consideraba su alga gemela, aquel hirsuto e intratable S? Kierkegaard. Lo que afect󠡠Fleming Rose en su conciencia de ciudadano libre de un pa�peque񯠱ue le ha costado mucho sobrevivir ante los colosos que lo rodean, eran los tres o cuatro incidentes que demostraban el miedo que les entraba a las gentes de oficios art�icos cuando deb� afrontar asuntos musulmanes. Un escritor de narraciones para ni񯳠no daba con ning?ado dibujante que ilustrara un cuento sobre Mahoma, una traductora del libro de la diputada holandesa Ayaan Hirsi Ali se negaba a poner su nombre en los t�los por temor a represalias…

Una reuni󮠤e los redactores del suplemento cultural dio una pista de una audacia temeraria, por m᳠que period�icamente fuera impecable. Se trataba de pedir a los m᳠notables ilustradores de Dinamarca un mono sobre Mahoma. De la solicitud que se hizo a 40 respondieron afirmativamente s󬯠12, n? con pretensi󮠰rof鴩ca en el cristianismo, por aquello de los doce ap󳴯les. Y ah�mpez󠴯do. De las caricaturas mahometanas he de decir, porque las he visto, que hay de todo; mientras que la denostada imagen del Profeta con turbante dinamitero carece de la m᳠m�ma gracia, hay una genial en la que Mahoma recibe en el cielo a un pu񡤯 de fundamentalistas y les advierte que el cupo de v�enes se ha terminado; sarc᳴ica respuesta humor�ica a las hur� prometidas por tantos imanes a quienes se inmolen en actos terroristas.

El humor y la religi󮠳on literalmente incompatibles. En Espa񡬠la ? publicaci󮠣apaz de superar cualquier barrera es la menos citada, me estoy refiriendo a esa revista ins󬩴a titulada El Jueves,que en un rasgo de humor memorable aparece los mi鲣oles, y cuya secci󮠡Dios m�es un hallazgo para cualquier creyente desinformado. Fuera de eso no hay nada que juegue con esa goma-dos inmanejable que es el humor religioso. No hay que olvidar que estamos en un pa� donde las revueltas se iniciaban quemando iglesias y conventos, cosa que parecen olvidar los sesudos comentaristas del liberalismo postfranquista.

Las bestialidades a las que llegaron mis paisanos asturianos durante las revoluciones de 1934 o 36 sobre monjas, curas y edificios religiosos revelan una fijaci󮠯bsesiva y patol󧩣a que s󬯠acababa con la exasperaci󮠤e la muerte; no se trataba s󬯠de matar curas y monjas sino adem᳠de hacerlo de tal modo que fueran actos rituales de barbarie. Excuso decir lo que luego hicieron con los mineros supervivientes las gentes de orden y comuni󮠤iaria; bastar�decir que en la cuenca minera era habitual colgar de un gancho para el despiece del ganado a los detenidos, hasta que mor�, como se hac�con las reses, s󬯠que a las vacas se las mataba antes y a los hombres se les colgaba vivos para que expiaran sus pecados. El fanatismo no distingue credos.

El humor y la religi󮠳on incompatibles por naturaleza; porque a los cristianos les parece un exceso que los musulmanes se enerven por las representaciones chistosas del Profeta, pero saldr� a la calle si alg?ario dibujara una felaci󮠤e Mar�Magdalena a Cristo, o como escrib�un palestino, el acoplamiento de Jes?n Juan el Evangelista. ?Hasta ah�od�os llegar! Nadie admite bromas sobre su religi󮬠?porque es la verdadera!. No tiene ning?ntido, salvo el de la provocaci󮬠ponerse a orinar en el Muro de las Lamentaciones de Jerusal鮮 En este terreno a?bitamos en la Edad Media y con gran contento de las jerarqu� religiosas que apuntan sus mayores temores hacia el laicismo, no a cualquier competidor gremial. Lo laico puede matar el negocio, la fe lo renueva e incluso dinamiza el ejercicio de la competencia.

Por eso no extra񡠱ue fuera el imᮠpalestino Ahmed Abu Laban, un c�co de primer orden cuyas declaraciones muestran el doble lenguaje de estos tipos que afirman vivir para consagrarse a Dios y que son incitadores al odio entre los hombres. La raza de los Rouco, esa especie de individuos torvos hoy en plena expansi󮬠que parece nacida para amenazar, chantajear y presionar con voz meliflua y apelaciones al amor que no cataron nunca. El imᮠAbu Laban, al que acogi󠄩namarca y no precisamente como emigrante laboral, mont󠵮a manifestaci󮠱ue logr󠲥unir a m᳠de tres mil personas en Copenhague, pero no contento con eso e imbuido de la misi󮠱ue el Profeta y los dioses en sesi󮠰lenaria le habr� encomendado, presion󠡠los embajadores Სbes en Dinamarca que en n? de 11 exigieron una rectificaci󮠡l Gobierno, al peri󤩣o y hasta a la sociedad. Y como el asunto no funcion󠹠para ganarse a?s el cielo se desplaz󠡠los pa�s musulmanes e inici󠬡 cruzada al rev鳬 menester nada dif�l teniendo en cuenta que cualquier musulmᮬ cualquier Სbe en general, tiene multitud de razones para rebelarse contra Occidente.

De septiembre, que se reunieron los cerebros del suplemento cultural del Hyllands Posten,hasta esta segunda semana de febrero en que estamos al borde del colapso, han pasado cinco meses, y lo que habr�que diferenciar, si a estas alturas es posible, es la desverg?de los reg�nes criminales de los pa�s Სbes y la responsabilidad no menos criminal de las potencias occidentales que los sustentan. Con esa jeta de hormig󮠡rmado que utilizan los autoenviados de los dioses, ya sean cat󬩣os o mahometanos o del Septimo D� el imᮠAbu Laban afirma que siente mucho la violencia que 鬠ha promovido. A m�e remueve los interiores escuchar a los representantes religiosos, ya sean cat󬩣os o musulmanes, defender sus creencias como ofrenda de paz entre los hombres al tiempo que animan a la liquidaci󮠤el adversario. En su condici󮠤e capellanes de la muerte su impostura deber�ser desenmascarada.

Ahora bien, no s頱u頰odemos hacer cuando los provocadores se han vuelto sensibles y aseguran que ellos no quer� m᳠que amor y comprensi󮮠No es verdad que la profesi󮠭᳠vieja de la humanidad sea la prostituci󮬠antes existieron los sacerdotes y fueron ellos los que predicaron que las prostitutas les hab� precedido.

La soluci󮠰ara estos nuevos profetas de la guerra santa estᠥn hacer como que no ves lo que no debes ver, o lo que es lo mismo para el imᮠAbu Laban “si nos olvidamos de los profetas y de Dios al hacer caricaturas no perderemos nuestra libertad de expresi󮢮 Ser�in?recordarle a este imᮠy a muchos obispos, que si nos olvidᲡmos de muchas cosas volver�os a tiempos oscuros donde no queremos volver por m᳠que a ellos les gusten. Para estos tiempos de cuaresma laica, sobre la que volveremos, les sugiero que en vez de asaltar mezquitas, iglesias o embajadas, ac鲱uense al quiosco m᳠cercano y compren el ?o n? de El Jueves.Exhibe una portada emblemᴩca: “Ibamos a dibujar a Mahoma… ?pero nos hemos cagao!”. Eso s�ll鶡telo a casa, porque en p?o la ? risa socialmente admitida para asuntos de religi󮠥s la de la hiena.

2? Actualizaci󮺼/p>

Por f�(que yo sepa) alguien cuenta en Espa񡠬a manipulaci󮠤e im᧥nes llevada a cabo por los imanes.

En La Insignia

Donde tambi鮠incluyen un art�lo de Fernando Savater, publicado hoy en El Pa�

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7 comentarios
  1. emilin dijo:

    no se ve la foto, asi que paso de leermelo

  2. Joan de Sagarra en La Vanguardia de ayer domingo, en una columna que tiene y que creo que se llama La Terraza, hace un interesante buceo por las hemerotecas relacionadas con este imn, de donde destaca que : alab a los terroristas del 11/S (que bueno, era dentro de lo esperable) pero, sin ironas, lo protege la libertad de expresin. Tambin afirm que los turistas en Argelia propagan el SIDA como los judios en Egipto (!) (Si, me quedo igual que tu al leer la frase). Y, por ltimo, que a los incrdulos hay que lapidarlos. Esto me parece fatal: no por lo de lapidarlos sino porque se supone que un clrigo como Dios manda tiene que tratar de convencer ….

  3. Vicente dijo:

    Pues vaya con el imn, buscar el artculo de Sagarra. A mi una de las cosas que ms me molesta de este asunto es la actitud que estn tomando muchos europeos, supuestamente progresistas. Responder y criticar la maniobra bastante sucia de estos imanes, y el claro aprovechamiento de la polmica por parte de estados como Irn o Siria, parece que resulta reaccionario, por ese sagrado respeto que debemos sentir hacia TODO lo que venga del Islam, y de cualquiera de sus versiones. Con esa actitud me parece que est claro quines tienen las de perder: las voces islmicas moderadas.

    Esto demuestra, adems, una incapacidad, por parte de ese supuesto progresismo, de darse cuenta de una de las diferencias ms obvias: la que existe entre un “pueblo” y un estado, o el gobierno de ese pueblo.

    Pero todo esto que digo est anticuado, por lo que veo. Y es “moralmente reprobable”, adems.

    Tu blog tiene buena pinta, creo que me pasar por ah.

  4. Idetrorce dijo:

    very interesting, but I don’t agree with you
    Idetrorce

  5. reyego dijo:

    Great contribution

  6. A ver, yo juraría que el comentario firmado con mi nombre no lo he puesto yo. …

  7. Pues no sé, apareció con tu nombre, y de hecho creo recordar que te respondí en tu blog. Saludos.

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